Érase una vez que se era la historia de un grupo de hombres que, no viniendo del triásico, formaban la mejor de las tribus. Con el más joven y mejor de los tripulantes a la cabeza y sin triunfalismos ni triquiñuelas, han triturado a todo contrincante que se les ha puesto delante.En su campo no hay trigo que pagar como tributo, pero sí asientos para poder observarles cómodamente desde la tribuna.
No son una tríada, son bastantes más. Tampoco hacen trial, pero hoy por hoy no hay quién triangule mejor que ellos, a pesar de ser los reyes del esférico y no del triángulo.
De insuperables tríceps, no gastan tricornio, jamás se esconden tras las trincheras y atacan sin tridente.
Forman, todos y cada uno de ellos, un equipo trigueño que no llevando trilita en las botas, trilla al adversario (que está que trina). Y es que… ¡no hay quién los trinque!
Lo que este año han hecho, ha sido la trilogía trifásica: primero Copa, luego Liga y después Champions.
Carentes de la tristeza del juego trivial, no viajan en trineo, sino con el TRIPLETE bajo el brazo y, de ellos, se han escrito, se escriben y se escribirán un sinfín de trípticos. Son, los triunfadores del trilítero FCB.
Imagen de Marca.
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